Yemayá Oloku
(San Cristóbal) Orisha de la tierra seca, del desierto. Patrón de los caminantes,
de los automovilistas, de los aviadores y de los estibadores. Patrón de la ciudad
de la Habana (Cuba). Sus días son los miércoles y sus fiestas
se celebran los 16 de noviembre.
Es el padre de Changó, gigante de la Ocha.
Su refugio es la palma, sobre todo cuando se encuentra en alguna situación difícil,
es amigo de cargar a los niños en los hombros y se le reconoce por sus pasos largos y
al andar alza mucho las piernas.
Las fuerzas terrenales que le pertenecen son símbolos de sus tremendas energías, como
la potencia de los ríos, la lava de los volcanes, los terremotos.
Es el báculo de Obatalá y Oroiña es su madre.
Su temperamento es belicoso y colérico.
Apartado de las cosas superficiales del vivir, él lleva al fiel a través de los grandes obstáculos. El brinda tremenda fuerza interior.
Se lo compara con el dios griego Pan.
Según Bolívar Opolowó 9, en el proceso de creación de la tierra Aggayú Sola absorbió el fuego en las entrañas de la tierra.
Receptáculo: Lebrillo de madera o barro.
Atributos: Un hacha bipene.
Collares: Cuentas color cacao, matipó, perla, azúl turquesa, roja, amarilla y verde.
Comidas: Frutas de todo tipo, galletas untadas con manteca de corojo.
Animales que se le sacrifican: Chivo, gallo, paloma y gallina de guinea.
Báculo: Apoyo, sostén.