Orula
(San Francisco de Asís.) Orula, en Cuba es uno de los más queridos
y muchos cubanos "usan" su
collar que es de cuentas verdes y amarillas alternas. En la misma película
de "Guantanamera", si te fijas, el camionero lleva un pulso de Orula con cuentas
verdes y amarillas. Existe un especial respeto hacia este orisha. Su fiesta
es el 4 de Octubre pero le pertenecen todos los dias del año.
Orula es hijo de Obatalá y Yemú. Sus mejores amigos son sus hermanos Changó y Elegguá.
Cuando Obatalá descubrió a Oggún queriendo violar a su madre, su ira fue tanta que ordenó
matar a todos los varones. Cuandó nació Changó, Elegguá compasivo lo llevó escondido a
su hermana mayor para que lo criara. Después nació Orula y con el mismo propósito de
salvarlo, Elegguá le enterró en el pie de la ceiba y le llevaba comida todos los dias.
Con el tiempo el viejo Obatalá enfermó y Elegguá buscó corriendo a Changó, el gran
curandero, para que lo curara. Cuando Changó curó a su padre, Elegguá imploró el perdón
de Changó y de Orula a Obatalá. El perdón fué concedido y entonces Changó, lleno de
alegría cortó la ceiba y con ella labró un tablero espléndido y se lo regaló a su
hermano Orula, a quién dió también el poder de la adivinación.
Desde entonces Orula es el dueño del tablero, el adivinador del futuro y el consejero de
los hombres, además de ser el intérprete del oráculo de Ifá.
Orula es un orisha mayor, alrededor del cual se ha formado todo un complejo religioso que
lo singulariza frente a todos los demás orishas. Orula es el principal consejero de los
hombres porque les revela el futuro y les permite influir sobre él. Es el poseedor del
secreto de Ifá, el oráculo supremo mediante el cual se comunica con todos.
Personifica a la sabiduría y la capacidad de inluir sobre todo destino,
por adverso que este sea. También se le considera un gran médico y
uno de los dueños de los cuatro vientos. Quien no
siga sus consejos, ya sea hombre o bien orisha, puede ser víctima de
los osogbos inducidos por Echu.
Sus colores son el verde y el amarillo.
Para ser sacerdote de Ifá o babalawo no es imprescindible ser santero aunque normalmente
lo sean. Su poder es tan grande que cuando reclama a alguien para ser su hijo, el
individuo tendrá que abandonar el culto a cualquier otro orisha y dedicarse por completo
a Orula. El primer paso para ser babalawo es "recibir la mano de Orula" y solo pueden
pasar por ello aquellos a quien se lo ha sugerido la adivinación.
(Awofaka en el hombre, y Cofá en la mujer). Los hombres dentro del culto
Ifá llegan mas lejos que las mujeres, siempre y cuando no tengan imperfección
física o sexual, las mujeres solo llegan a ocupar el nombre de apetabí,
pues por su condición de mujer no llegan a ser sacerdotes de Ifá (Babalawos
u Olwos).
A Orula se le conoce por Kisimba en Palo, Kavanga en Kimbisa,
Dadai en Brillumba y Kimbumbula en Las Villas.
Protege a sus hijos de la locura.
Cuentan los Patakíes que, fue Shangó quien le entregó el secreto de
la adivinación y el
Até. Es el único que posse los secretos adivinatorios de Ifá, no baja
a la cabeza, y solo se comunica a través de sus Oráculos, que son el
ekule y tablero de Ifá con los
ikines.
Receptáculo: Orula vive, en caso de un sacerdote de Ifá, en una batea de madera igual
a la de Shangó, y en caso de ser Awofaka o Cofá, en vasijas pequeñas,
ya sea de madera, losa, o porcelana.
Atributos: Tablero (até), ekule, dos manos de ikines, dos oráculos, una pesa
y su balanza, un cuje de álamo, un irofá, y un iruke .
Collares: De cuentas verdes y amarillas, alternando una y una.
Animales que se le sacrifican: Chiva, gallinas
negras, paloma y venado.