Oggún
(San Pedro, San Pablo, San Juan Bautista, San Miguel Arcangel
y San Rafael Arcangel. En Brasil San Antonio de Pádua y San
Jorge (Rio de Janeiro). En Haití San Jacobo el Mayor. ) Oggún,
es el dueño del hierro. Se trata de un orisha irascible y solitario,
que se encargó
de abrir paso a los demás orishas cuando bajaron a la tierra. Con su
machete infatigable cortaba cuantos troncos y malezas le salian
al paso.
Vivía con sus padres (Obatalá y Yemú) y sus hermanos Ochosi y Elegguá. Oggún estaba
locamente enamorado de su madre y trató de violarla varias veces, cosa que siempre se
encargó Elegguá de evitar. Al final Oggún se las arregló para conseguir su propósito,
pero fue sorprendido por su padre Obatalá, y antes de que este pudiera decir nada, el
propio Oggún dijo: "Yo mismo me voy a maldecir. Mientras el mundo sea mundo lo único que
voy a hacer es trabajar para la Ocha."
Después de esto se fue al monte con la única compañia de sus perros, se escondía de los
hombres y solo su hermano Ochosi el cazador consiguió verle.
Oggún trabajaba sin descanso produciendo hierros, pero estaba muy amargado y a disgusto
consigo mismo y se dedicó a regar polvos ofoché para que la tragédia dominara el mundo.
En esa época fué cuando Ochún se metió en el monte, lo atrajo a sí con sus cantos y le
hizo probar la miel de la vida. Con esto Oggún perdió su amargura y dejó de hacer ofoché.
Oggún es un orisha mayor. Violento y muy astuto, es el dios de los minerales,
las montañas y las herramientas metálicas, dueño de los hierros y la
forja del mismo, así como el patrón de los herreros,
mecánicos, ingenieros
y soldados. Simboliza al guerrero comedor de carne, dominador
de los misterios del monte. Es el dueño de las llaves y las carceles.
Se considera una de las personificaciones más
antigua de los yoruba.
Sus colores son el negro, el verde y el morado. Su ropa es
de color morado, con un gorro aplastado y un cinto con fibras de palma
que simboliza la protección contra lo malo.
Controla y domina los misterios del
monte, ampara la cirujía y operaciones, dueño de las
cadenas, vaga por los montes, de los cuales es difícil de sacar, entabló una
encarnada lucha con Changó, a pesar de ser hermanos, son enemigos,
pues Changó le robó a su mujer
Oyá.
Junto con Elegguá, vive tras la puerta de las casas, la cual también cuida, el día de la
semana en que se lo atiende es el martes, aunque en general se atiende a todos los
guerreros juntos el día lunes, día en que se atiende a Elegguá.
Receptáculo: Cazuela o caldero de hierro
(fundición), donde se colocan sus herramientas,
las cuales lo definen.
Atributos: Todo instrumento de trabajo que sea de metal y armas.
Collares: Con cuentas verdes y negras alternas
de siete en siete, en matanzas son rojas y moradas.
Comidas: Las mismas de Elegguá,
menos dulces y caramelos.
Animales que se le sacrifican: Chivos,
pollos, jutías, palomas y guineas.